
El apodo “La Máquina Celeste” de Cruz Azul tiene su origen en dos factores: por un lado, su estilo de juego dominante y contundente durante los años 70, que evocaba el funcionamiento de una máquina imparable; por otro, la referencia al ferrocarril utilizado por los trabajadores de la cementera Cruz Azul, lo que evocaba una locomotora.
Hay dos versiones sobre cómo surgió el mote: una dice que fue por el juego vertical y avasallador del equipo, y la otra atribuye su origen al cronista Ángel Fernández, quien lo popularizó entre la afición