
En 2008, Richard Núñez dejó Cruz Azul para fichar con el América, siendo el primer jugador que hacía ese trayecto directamente tras 17 años sin que un cementero se pasara a las Águilas.
Su salida se dio después de una conversación con el técnico Sergio Markarián, quien le planteó utilizarlo fuera de su posición habitual como volante, algo que Núñez rechazó. Ante eso, se dio cuenta de que no tendría oportunidades de jugar y comenzó a considerar una salida.
Daniel Brailovsky, entonces entrenador del América, lo contactó previo al Clausura 2008 proponiéndole incorporarse a las Águilas. Núñez aceptó la oferta.
A pesar de la resistencia inicial de los aficionados de Cruz Azul, Núñez dijo que quedarse sin jugar no le parecía ético; prefería buscar minutos aunque fuera en un rival histórico.
Su paso por el América fue breve (seis meses), donde dejó 2 goles y 4 asistencias, aunque también participó del equipo que llegó a semifinales de Copa Libertadores.