
Siete meses después de dejar Cruz Azul para dirigir al Porto, Martín Anselmi rompió el silencio y negó haber sido “infiel” al club, aunque admitió que puede ser visto como el “villano” por su salida. El argentino explicó que la situación en la Noria no era la mejor y que la oferta portuguesa representó un desafío irresistible. Su partida generó molestia en la directiva, que lo acusó de incumplimiento y abandono de trabajo, iniciando una disputa legal que se resolvió tras semanas de negociación. Anselmi, que había llevado a la Máquina a una final y una semifinal de Liga MX, fracasó en Portugal y fue cesado antes de cumplir un año de contrato.