
Durante el último torneo, Cruz Azul y Pumas compartieron el Estadio Olímpico Universitario, propiedad de la UNAM. Sin embargo, fue Cruz Azul quien generó mayores ingresos para la universidad.
Llegó al Olímpico Universitario por petición de su exentrenador Martín Anselmi.
Firmó un convenio con la UNAM para usar el estadio en los torneos Clausura y Apertura 2025.
Pagó $1,321,132.14 pesos por partido como local.
Jugó 14 partidos (9 de Liga MX y 5 de Concacaf Champions Cup).
En total, pagó $18,495,850 pesos en un semestre, cifra superior a la aportación anual de Pumas por licencias y marcas.
No paga renta directa por el uso del estadio.
Aporta a la UNAM por el uso de su marca e imagen institucional (escudo, nombre, personaje "Goyo"):
$8,227,241 pesos anuales por licencias de marca.
$570,840 pesos anuales por un local en Ciudad Universitaria.
En total, ha pagado $73.3 millones de pesos entre 2014 y 2024.
Además, por contrato colectivo, la UNAM le da boletos y pagos al sindicato STUNAM, lo que implica un pago indirecto a los Pumas de:
1,472,000 pesos por partido en boletos.
$54,000 pesos por partido al STUNAM para actividades deportivas.
Aunque Pumas tiene una relación más institucional y prolongada con la UNAM, Cruz Azul resultó un negocio más lucrativo en el corto plazo, ya que en solo un semestre pagó más del doble de lo que Pumas aporta por licencias anualmente. Esto convierte a La Máquina en una fuente inmediata de ingresos significativa para la universidad