
Según información de RÉCORD, Vicente Sánchez buscó posicionarse como la figura central del proyecto deportivo, lo que generó tensiones con otros miembros clave del equipo. Se reporta que tuvo desacuerdos con el director de fútbol, Iván Alonso, y con otros colaboradores como Mathías Cardacio, quien fue relegado al equipo femenil debido a que Sánchez no lo quiso en su cuerpo técnico. Además, se mencionan fracturas en la relación con Joel Huiqui y otros auxiliares, ya que Sánchez consideraba que su propio aporte era suficiente para dirigir al equipo.
Estas diferencias llevaron a que la directiva, encabezada por Iván Alonso, decidiera no renovar el contrato de Sánchez, a pesar de los éxitos deportivos obtenidos. Se busca un entrenador que se alinee con la visión integral del club y trabaje en conjunto con todas las áreas del proyecto.
Aunque Vicente Sánchez logró una racha invicta de 16 partidos y clasificó a Cruz Azul en la tercera posición de la fase regular, los resultados deportivos no compensaron las diferencias estructurales y de liderazgo con la directiva. La decisión de no continuar con Sánchez se basa en la necesidad de mantener una cohesión en el proyecto deportivo del club.
Algunos jugadores, como Charly Rodríguez, expresaron su respaldo a Vicente Sánchez, destacando la continuidad en la idea de juego y la buena relación con el cuerpo técnico. Sin embargo, figuras como Óscar 'Conejo' Pérez consideraron que Sánchez aún no estaba listo para asumir el cargo de manera permanente, señalando que le falta experiencia y un proceso de consolidación.
En resumen, la salida de Vicente Sánchez se debe a discrepancias en la visión y liderazgo dentro del proyecto deportivo de Cruz Azul, más allá de los logros obtenidos en el terreno de juego.