
Chivas se enfrenta a una situación delicada debido al veto impuesto por la Comisión Disciplinaria de la Liga MX, que los deja sin la posibilidad de contar con aficionados en el Estadio Akron para el partido contra Cruz Azul de la Jornada 13. El veto, derivado de los incidentes ocurridos durante el partido contra América, limita el aforo del estadio a un 0% para el duelo ante la Máquina. La directiva rojiblanca, consciente de la relevancia del partido y la derrama económica que genera, ha decidido apelar esta sanción, buscando que se le permita jugar con un aforo reducido.
La solicitud del club no será sencilla, pues algunos analistas, como David Medrano, aseguran que será complicado que la Comisión Disciplinaria ceda ante el pedido de Chivas. El periodista recordó que ya en el inicio del torneo, el club consiguió que el veto inicial fuera modificado, reduciéndose a una restricción de aforo del 25%. Sin embargo, la Comisión no parece estar dispuesta a permitir más cambios, lo que podría hacer que el duelo contra Cruz Azul se juegue sin público en las gradas.