
La posible llegada de Suárez a Cruz Azul no era solo un fichaje más; se esperaba que fuera el golpe de efecto que impulsara al equipo a nuevas alturas en el panorama futbolístico. "Ha jugado en los mejores equipos del mundo, ha ganado muchos títulos que muchos jugadores sueñan", afirmó Gutiérrez. "Todo iba a pasar estrictamente, por seguir manteniendo su estatus, por seguirle dando ese brillo a su imagen, seguir siendo competitivo en un club donde iba a ser más que admirado y respetado".
Sin embargo, las negociaciones no llegaron a buen término y Suárez optó por un destino diferente, uniéndose al Gremio en Brasil en lugar de aterrizar en el fútbol mexicano. Ante esta decisión, Gutiérrez expresó comprensión, aunque con una pizca de desilusión: "Cuando nos dicen que él se decide por Gremio, pues lo entiendes de manera muy consciente, con la desilusión obviamente de no tener un jugador de esas capacidades".
Para Gutiérrez y su equipo técnico, la falta de concreción en el fichaje de Suárez significó más que una oportunidad perdida. "Al final, nuestra salida de Cruz Azul se dicta por la falta de gol, no por no jugar bien", lamentó el exentrenador. "Son de esas cosas que a veces cambian el destino"